Historia, historiador, historiografía en Tucumán (1850-1950) es un texto valioso, sugerente, erudito, pero desafortunadamente inacabado debido al prematuro fallecimiento de Ramón A. Leoni Pinto. Así, aunque él señala en la introducción el propósito de analizar «la obra de los autores nacidos entre 1873 y 1962», que escriban sobre «la historia de la provincia y de la región», el trabajo se extiende hasta la que denomina Generación IX, que actuó en las primeras tres décadas del siglo xx.
El libro, que tuvo especial significación para el autor, revela distintos aspectos de su formación y visión como historiador. Se trata de una obra pionera que restituye el vacío sobre la historiografía tucumana, especialmente respecto a las primeras contribuciones realizadas a lo largo del siglo xix. En el análisis se iluminan además la erudición de Leoni Pinto y el legado de algunos pensadores que lo nutrieron en su búsqueda epistemológica. Erudición visible, por ejemplo, en el gesto de introducir como protohistoriadores a los cronistas de la etapa colonial, funcionarios de la Corona que enviaban los informes requeridos por la burocracia imperial española.
El carácter inconcluso, que permite leerlo como un trabajo en vías de realización, no le resta valor; varios capítulos alcanzaron una importante maduración y en distintas zonas el autor formula reflexiones sobre etapas que no llegó a desarrollar. Esto último vuelve más interesante su contribución en tanto adelanta su visión sobre la dictadura militar de 1976 y la violencia política, así como lo que considera «los magros efectos sociales de la industria azucarera», reflexión realizada en el marco del clima neoliberal imperante en la década de 1990, cuando escribió estas páginas.
María Celia Bravo
FICHA TÉCNICA
618
1ra
21x14 cms.
978-631-91053-9-1
