Falta Envido Ediciones y Edunt (Sello de la Universidad Nacional de Tucumán) acaban de publicar en coedición el poemario Deshabituación de Roberto Reynoso. Compartimos la charla que mantuvo Pablo Romero con el autor con motivo de este lanzamiento.
Por Pablo Romero

Pablo Romero: En el texto introductorio de Victoria Daona aparece la idea de “Habitar la palabra para deshabitar la muerte”. ¿Qué implica para vos esa operación?
Roberto Reynoso: En este libro, intento deshabitar formas del morir contra espejando la esperanza, partiendo de la certeza de que la palabra es una habitación y por analogía una bitácora que, desde el habla a la lengua, traza una cronología de experiencias al poema convirtiéndolo en una pulsión contra lo destructivo.
P. R: Decís que “escuchar es una cuestión de desnudez”. ¿Cómo se escucha un poema? ¿Qué exige un poema del lector?
R. R: Según mi experiencia un poema se escucha por latidos, cuando conmueve moviliza. Si eso sucede, la escucha nos transforma. En cuanto a qué exige un poema, pienso que un poema per se, solo exige que lo encuentren y lo dejen decir.
P. R: Usas muchos gerundios. ¿Qué te interesa del verbo en movimiento? ¿El poema es un proceso o un resultado?
R. R: El poema es un proceso porque, como en todo proceso, se conjugan recursos con un propósito. El gerundio es uno de esos recursos. Es más, pienso que un poema es un proceso en latencia, que se reinicia con cada lectura; que opera recreando significantes según los estados de quién y cuándo es leído, escuchado. Un proceso único, que hasta puede cambiar o transformar sus propiedades según las miradas.
P. R: ¿Hay alguna relación entre el tiempo fragmentado del duelo y la forma fragmentada del poema?
R. R: Si por fragmentación nos referimos a procesos no lineales, sin dudas se parecen, son casi idénticos. Tal vez con algunas diferencias entre la sentencia que implica un duelo y las posibilidades de recrear y recrearse que ofrece la construcción poética.
P. R: ¿Quién es Roberto Reynoso?